Después de dos años de arduo trabajo para obtener mi MBA en Boston, viví en Nueva York en dos ocasiones. Tras la maestría, mi esposa y yo vivimos durante un año en el Upper East Side, y algunos años después, regresamos otros doce meses al Upper West Side.
Nueva York es una ciudad que puede ser, a la vez, impresionante, apabullante, agresiva, y que te puede intimidar. Sin embargo, durante el tiempo que vivimos allí, aprendimos que entre sus muchas facetas, NY tiene una cara muy amigable que te permite disfrutar, descomprimir o descansar. Lo único que se necesita es salirse del típico sendero de lo que se tiene que "hacer y ver", según los agentes de viaje, y buscar alternativas más apropiadas para ti y tus intereses particulares.
UN LUGAR PARA CARGAR LAS PILAS
De regreso en México, cuando necesitamos un cambio de ritmo ante las presiones del trabajo y las rutinas diarias del Distrito Federal, mi esposa y yo tratamos de escaparnos a Nueva York. Tratamos de regresar en diferentes estaciones para aprovechar las diferentes caras de la ciudad, y siempre regresamos descansados y rebosantes de energía.
A continuación comparto algunas actividades y lugares que disfruté en la ciudad de los rascacielos durante un reciente viaje.
Salimos del DF tomando un vuelo en la mañana de un viernes para llegar a NY en la tarde, cuando se puede ver el famoso "skyline" de Manhattan desde el avión. De ser posible, me quedo con amistades, algo que siempre hace la experiencia más agradable. En esta ocasión, nos quedamos con amigos cuyo departamento está ubicado en el Upper West Side, que comprende el área ubicada al norte de la calle 58, al sur de la 96, al este de Central Park West y al oeste del río Hudson.
Una de las actividades que más disfruto es iniciar el viaje corriendo algunos kilómetros en el Riverside Park, casi a orillas del río Hudson, compartiendo la senda con gente paseando sus perros y con otros joggers o ciclistas ejercitándose. Me gusta acabar mi carrera en el H&H Bagels (80th Street & Broadway), donde se consiguen los mejores bagels de la ciudad.
Un lugar del que he escuchado mucho y que tenía interés de conocer es el recién inaugurado Time Warner Center (10 Columbus Circle en Broadway y la calle 59, 212-484-8000). En el trayecto, caminando hacia el sur sobre Broadway, hago un par de paradas sobre la avenida para comprar algunos encargos. En Zabars (212-787-2000), en el número 2245, encuentro una extensa variedad de productos alimenticios y gourmet de todo el mundo, todos ellos de una excelente calidad. Por algo es uno de los supermercados favoritos de los neoyorkinos. Más adelante, en el número 1839 de Broadway, casi a la sombra del Lincoln Center, me detengo en Lincoln Stationers (212-459-3500). Aquí siempre encuentro todo lo que puedo desear en papelería de alto nivel, así como una extensa selección de plumas finas. Todo en un armonioso entorno con un magnifico servicio.
El Time Warner Center cuenta con prestigiosas tiendas como la de Joseph Abboud y J.W. Cooper, así como la relojería Tourneau, entre otras. También te encuentras con exclusivos restaurantes, además del hotel Mandarin Oriental, clubes y spas. Aun si no vas de compras, vale la pena visitar el centro corporativo y comercial, que cuenta con dos gigantescas esculturas de Botero y espacios arquitectónicos públicos muy interesantes. Tras la visita, y para no perder tiempo, paso a comer un hot-dog en Gray's Papaya (en Broadway y la calle 72), un lugar muy popular, por ser barato y divertido. Tomando un taxi, crucé al East Side para buscar algunas botellas de vino en Sherry-Lehmann Wine Store (679 Madison Avenue). Por su impresionante surtido, con facilidad encontré las marcas y cosechas que buscaba. Regreso al Upper West Side para dejar las compras, y algo cansado, junto con nuestros anfitriones, decidimos terminar el día en el vecindario. Cenamos deliciosa comida tailandesa en el restaurante Rain (100 W. 82nd St., 212-501-0776) y terminamos, ya muy entrada la noche, con postre y capuchino en mi café favorito de Nueva York: Cafe Lalo (201 W. 83rd St., 212-496-6031), lugar famoso por su aparición en la película You've Got Mail con Meg Ryan, y por su selección de mas de cien pasteles y postres.
Tras otro paseo por Riverside Park, comenzamos el domingo con brunch con mimosas en Sarabeth's (423 Amsterdam Av. En la 80, 212-496-62870), lugar favorecido por los neoyorquinos que no salieron de la ciudad durante el fin de semana, y garantía siempre de una muy buena experiencia gastronómica. Es común el tener que hacer una larga cola para entrar, con los lugareños tomando café y leyendo el New York Times mientras les asignan sus mesas, por lo que es recomendable llegar antes de las 10:00am.
Visitamos de manera rápida las nuevas exposiciones de The Metropolitan Museum (1000 Fifth Avenue at 82nd St., 212-535-7710), incluyendo una excelente retrospectiva del pintor Alemán Max Ernst, para posteriormente visitar la mansión de Henry Clay Frick en la Quinta Avenida que hospeda y muestra su colección de arte: The Frick Collection (1 East 70th St., 212-288-0700). Para llegar a ambos museos, cruzamos caminando Central Park que además de ser el pulmón de la ciudad, sirve como área de esparcimiento, ejercicio y cultura, con conciertos y exposiciones gratuitas (por ejemplo la reciente exposición de Christo's Gates). En esta ocasión, pasamos un rato agradable en el parque escuchando a un grupo de jazz de talento sorprendente. Más tarde, nos juntamos con otros amigos en Greenwhich Village (nombre que generalmente describe el área comprendida entre las calles 14 a Houston del río Hudson a Broadway). Este vecindario resulta muy atractivo por su arquitectura, su historia y su estilo bohemio y artístico, además de ser la sede de New York University.
POR EL VILLAGE Y EL EAST SIDE
Recorrimos varias de sus calles, caracterizadas por adoquines, filas de townhouses y muchos árboles, y visitamos algunas nuevas tiendas en Bleecker. A sugerencia de alguien que vive en el barrio, fuimos a cenar a Chumley's (86 Bedford Street, 212-675-4449). Se trata de un speakeasy (restaurante donde vendían licor) que sobrevive desde la era de la prohibición en los Estados Unidos, cuando la venta de licor era ilegal. La entrada no tiene ningún señalamiento, se tienen salidas a diferentes calles y el interior ha sido preservado sin cambios. Resaltan que ahí se reunían escritores de la época antes de alcanzar la fama (Hemingway, Dos Pasos, Steinbeck, etc.) y tienen un buen menú de cervezas y langosta. Es una experiencia muy agradable que sale totalmente de lo trillado, con sus paredes tapizadas de fotografías de los escritores que lo han frecuentado a los largo de los casi 100 años de existencia.
Debido a que era la última noche del viaje, decidimos tomar una copa en mi restaurante favorito de Nueva York, el clásico Union Square Café (21 East 16th St, 212-243-4020), aun a pesar de que en 2005 perdió su posición del restaurante más popular de la ciudad, para quedarse con el segundo sitio de la guía Zagat.
Fumar en lugares públicos en NY, aun en los bares, esta estrictamente prohibido, por lo que, para terminar la velada, y probar algunos de los puros que compré el día anterior en Nat Sherman International (500 Fifth Avenueat 42nd), fuimos al Club Macanudo (26 East 63rd St., 212-752-8200), un restaurante bar que promueve la apreciación del tabaco en un ambiente agradable y elegante (no se permiten jeans ni zapatos tenis).
El lunes, desayuno temprano en el Fairway Cafe (2127 Broadway, 212-595-188), un restaurante con ladrillo expuesto y mucho sol en el segundo piso de este popular supermercado. Una breve visita al International Center of Photography (1133 Avenue of the Americas @ 43rd St, 212-857-0000) donde, como siempre, disfruto mucho su colección permanente de fotografías. Un taxi al restaurante Nice Matin (201 W.79th St. at Amsterdam Ave., 212-873-6423) para agradecer a mis anfitriones en el brunch; pasar por las maletas y tomar el vuelo de regreso a México.
Tanto por ver, y siempre tan poco tiempo. En fin, tendremos que esperar la siguiente oportunidad de trabajo o vacación en esta insuperable ciudad para continuar con la permanente visita de Nueva York, la ciudad de las mil caras.