Se estima que para el 2010 la cuarta parte de las llamadas telefónicas de todo el mundo se efectuarán sobre redes como la de Internet. Ya desde el 2000, en los Estados Unidos, la telefonía IP ha absorbido el 3 por ciento de las comunicaciones de larga distancia. En Europa ha llegado hasta el 5 por ciento.
El término está cada vez más en boca de todos. VoIP, voz sobre IP, o mejor aún, telefonía sobre IP. Pero, ¿de qué se trata? Pues, en términos llanos, es la posibilidad de hacer llamadas usando Internet, con un teléfono convencional o uno virtual, mediante un programa de computadora que emula un teléfono. Todo esto en lugar de las líneas telefónicas comunes.
Si usted se pregunta cómo funciona, le diremos que, al marcar desde un teléfono habilitado para comunicarse a través de Internet, se establece una comunicación en la que la voz no viaja por las líneas telefónicas, sino a través de Internet. IP (Internet Protocol), es el sistema que permite comunicar computadoras de todo el mundo.
Para manejar la voz sobre Internet se han creado diferentes sistemas para un mismo propósito, que es el de comunicarse a través de un micrófono conectado a una compu-tadora en vez de un aparato telefónico, donde la voz es filtrada, digitalizada, comprimida, mapeada y luego transmitida a través del proveedor local de acceso a Internet, transportando la voz como si fuera un archivo de texto. Luego, en el proceso inverso, la computadora receptora reconstituye los paquetes y los transforma de nuevo en sonidos, a través de los audífonos o auto parlantes conectados a la computadora.
También es posible conectar un teléfono a la PC, donde un software convierte la voz en paquetes IP y un aparato llamado Gateway/Servidor deriva la voz sobre la red IP o la envía hacia la red telefónica convencional. Así resulta más económico que movilizar datos en la red por el sistema telefónico.
Para transmitir la voz sobre las líneas telefónicas se necesita una capacidad de transmisión de información (ancho de banda) de 64 Kbits. Por medio de la compresión esta necesidad puede reducirse a 32, 16, 8 o 4 Kbits, suprimiendo los silencios y eliminando todos lo paquetes vacíos que suelen enviarse en una conversación, y sin afectar la calidad del sonido. Esto trae como consecuencia el no poder utilizar la línea a más de un 70% de capacidad, porque el retardo sensitivo de la voz produciría interrupciones en las conversaciones.
Existen varias maneras de acceder a este servicio. Una de ellas es la comunicación entre usuarios de PC conectados a Internet. Mediante el uso de computadoras multimedia y un programa adecuado se puede entablar una conversación en tiempo real con otra persona que tenga una computadora similar, y con el mismo programa, ubicada en cualquier parte del planeta.
También es posible la comunicación entre dos usuarios, aunque uno de ellos no esté conectado a Internet. Una persona conectada a través de su PC con Internet puede llamar a un teléfono fijo.
El avance de esta tecnología ya permite una tercera modalidad, en la que dos teléfonos fijos pueden comunicarse entre sí por medio del protocolo IP; uno de ellos llama a una central conectada a Internet y ésta lo comunica con el otro teléfono fijo, de manera similar a la descrita anteriormente.
Las ventajas de esta forma de comunicación se antojan: el costo de llamar a otra persona en cualquier lugar del mundo se reduce considerablemente. Esto es porque, con la tecnología tradicional, cada llamada necesita de la gigantesca red en la que las centrales telefónicas están conectadas entre sí con cables, fibra óptica y satélites de telecomunicaciones, todo lo cual requiere de cuantiosas inversiones que debemos pagar cuando llamamos por teléfono, sobre todo al hacer llamadas de larga distancia.
Algo que encarece este tipo de llamadas es que, al establecer la conexión, se tiene la línea dedicada a nuestra llamada, y no utilizamos toda la capacidad de transporte de información de esa línea. Así que, parte de esa capacidad se desperdicia, pero tenemos que pagarla.
¿Para quién es?
Sin embargo, la telefonía IP no es para todo mundo, pues aún es costoso implementarla en las empresas. Esta tecnología es especialmente valiosa para aquellas empresas que tienen oficinas o sucursales distribuidas en varias ciudades o países y que, por lo tanto, tienen un alto volumen de llamadas de larga distancia.
Aún así, realizar llamadas tanto locales como internacionales a través de Internet es ya una realidad. Ya son varias las empresas que ofrecen este servicio, como los pioneros de Net2phone, y ahora algunas grandes, como Vonage, empresa de servicios de comunicaciones IP, que en 18 meses ya había conseguido captar más de 135 mil clientes con su paquete de llamadas locales y de larga distancia a través de Internet.
Y recientemente llegó a México FonetGlobal, para ofrecer a empresas y a usuarios residenciales los beneficios de la telefonía por Internet.
Avaya es otro fuerte competidor al ofrecer soluciones de telefonía IP que incluyen software, infraestructura y servicios para ayudar a las empresas a ser competitivas al reducir tanto costos como riesgos, e incrementar sus ganancias.
3COM también tiene su porción de mercado, y puede contar entre sus casos de éxito el de algunas dependencias de gobierno que han reducido considerablemente sus gastos de telefonía por llamadas de larga distancia.
Cisco también está en la pelea, y cuenta con más de 13 mil clientes de productos de telefonía IP. Otros proveedores son Micromuse y Skype, que ha conseguido que más de 26 millones de usuarios descarguen desde Internet su software de VoIP.
Las ventajas
Los beneficios de la tecnología VoIP con relación a la telefonía tradicional son indudables. Permite hablar por teléfono con cuatro o más personas a la vez, intercambiar archivos mientras se está conversando, desviar llamadas de la oficina a cualquier otro lugar, así como crear un sistema unificado de telefonía, correo electrónico, mensajería instantánea y videoconferencias en una misma plataforma. También permite escuchar mensajes de correo electrónico a través del teléfono o dejar copias de mensajes de voz en la cuenta de correo electrónico.
Este sistema reduce los costos de las llamadas hasta en un 74%, cuyo precio depende del mercado, pero no del tiempo de conexión, como sucede en la telefonía tradicional; así, donde antes "cabía" una conversación ahora "caben" 10, lo cual reducirá las tarifas para el usuario final. Además, se puede llamar a un teléfono fijo o móvil, en cualquier lugar del mundo, para transmitir fax, voz, vídeo, correo electrónico por teléfono, mensajería y comercio electrónico.
Y las desventajas
Sin embargo, VoIP no es la panacea, pues todavía presenta algunos aspectos por solventar. El más molesto para los usua-rios, según encuestas con un millar de usuarios de telefonía IP de Estados Unidos y el Reino Unido, es que la calidad del sonido y la fiabilidad del servicio todavía dejan que desear, como ecos, interferencias, interrupciones, sonidos de fondo, distorsiones de sonido, etc., que pueden variar, según la conexión a Internet y la velocidad de conexión que proporcione el proveedor. Sin hablar de carencias en cuestiones de seguridad, pues las llamadas efectuadas a través de Internet pueden ser fácilmente interceptadas.
Aún el protocolo de Internet y los principales estándares asociados presentan serias limitaciones: no permiten garantizar el ancho de banda, el cambio de celda inalámbrica sin perder la sesión, integrar fax/voz/correo/mensajería instantánea/datos/imagen, ni multiconfe-rencia.
Otras desventajas son que sólo lo pueden usar aquellas personas que posean una computadora con módem y una línea telefónica, que algunos servicios no ofrecen la posibilidad de que la computadora reciba una llamada, y que muchas veces no funcionan en redes que utilizan un servicio llamado servidor proxy.
Lo que se puede esperar es que, en el corto plazo, la VoIP transformará de manera notoria el negocio de las telecomunicaciones y, a mediano plazo, terminará por sustituir las llamadas desde líneas fijas, cuando bajen aún más los costos de implementación.
Por lo pronto, en Estados Unidos la Comisión para las Comunicaciones (FCC: Comisión Federal para las Comunicaciones) debe decidir si clasifica esta tecnología como servicio de comunicación o de información.
Los expertos creen que si, finalmente, la telefonía sobre Internet se considera un servicio de información, las grandes compañías nacionales de telefonía que la uti-licen quedarían exentas del pago de las tarifas que imponen las compañías de telefonía local por utilizar su infraestructura de comunicaciones locales. Pero si, por el contrario, se considera como servicio de comunicación, este sistema de tarifas continuaría vigente y entonces el crecimiento de la telefonía IP se vería frenado.