¿Qué significa hacer "Buen Management"? En mis años de experiencia he descubierto, a través de diversos estudios realizados en los últimos 35 años en más de 1 mil organizaciones en 45 países, que para que el Buen Management exista, deben de estar presentes cuatro componentes fundamentales, los cuales en realidad desempeñan cuatro funciones: producir, administrar, emprender e integrar.
Hemos llegado a la conclusión de que un individuo solo no puede desempeñar las cuatro funciones ya que éstas están en conflicto por lo que hace muchos años concluímos que, para existir una buena dirección, se necesita de personal que se complemente, lo que significa reconocer las diferencias en estilo y opinión, y aceptar el conflicto como una faceta inevitable y deseable de la gerencia.
Cada función es necesaria, y las cuatro juntas son suficientes para la buena gerencia. Con "necesaria" nos referimos a que si cualquiera de ellas no es desempeñada, puede identificarse cierto patrón de deficiencia gerencial.
Estas cuatro funciones son como las cuatro vitaminas que deben de existir para que haya un buen desempeño. Pensemos en estos elementos como si fueran vitaminas para la empresa. De la misma forma en que nuestro cuerpo requiere de un balance vitamínico adecuado, la compañía necesita reunir estos cuatro elementos para poder desempeñar, ya sea individualmente o en equipo, en la organización las funciones necesarias y suficientes para lograr operaciones efectivas y eficientes en el corto y en el largo plazos. Las funciones ya mencionadas son:
El Productor
Se espera que un gerente logre resultados o produzca servicios iguales o mejores que los de la competencia. Para desempeñar esta función, un gerente necesita tener conocimientos sobre su ramo, ya sea mercadeo, ingeniería, contabilidad, leyes o cualquier otra disciplina, y debe tener el empuje necesario para ver que se produzcan los resultados finales. Su visión es de efectividad en el corto plazo.
El Administrador
Un gerente debe tener algo más que empuje y conocimientos. Ser productivo como individuo y tener el conocimiento funcional de determinada disciplina o tecnología no necesariamente lo capacitan a uno para producir similares resultados mediante el manejo de un grupo de personas. En esta función los gerentes programan, coordinan y verifican la implementación. Son administradores y se ocupan de que el sistema funcione como se ha planeado, son los guardianes de la eficiencia en el corto plazo.
El Empresario
La gerencia implica un nivel facultativo más alto para fijar una visión y misión, definir las metas y planear estrategias. Esta toma discrecional de las decisiones involucra tener un sentido de empresa. A diferencia de los administradores a quiénes se les da determinados planes para llevar a cabo y ciertas decisiones para implementar, los emprendedores tienden a generar su propio plan de acción. Deben ser iniciadores y creativos para identificar nuevas líneas de acción y estar dispuestos a correr riesgos. Su naturaleza creativa los dota de la capacidad de percibir nuevas posibilidades en el entorno y, si tienen la capacidad de correr riesgos, pueden aprovecharlas. El emprendedor tiene una visión de efectividad en el largo plazo.
Pero, aun juntas, estas tres funciones son insuficientes para un adecuado funcionamiento gerencial. Muchas organizaciones que eran manejadas por excelentes realizadores - administradores - empresarios (por lo general sus fundadores) "se fueron a pique" cuando este individuo clave murió o tuvo que ser sustituido, por alguna razón. El lapso de vida de una organización es más largo que el de vida de un individuo (i.e. fundador), dentro o fuera de ella. Por lo tanto, para que una organización tenga éxito continuo, debe desempeñarse una función adicional.
El Integrador
La cuarta función esencial de la gerencia es la integración. Con está me refiero al proceso a través del cual los riesgos individuales se convierten en riesgos de grupo, en el que las metas individuales se armonizan en metas de grupo, y por último, en el que el sentido empresarial del individuo emerge como empresa de grupo. Cuando un grupo puede operar por sí mismo con una dirección clara y es capaz de escoger con éxito nuevas direcciones sin depender exclusivamente de un individuo, entonces la función de integrar ha sido desempeñada adecuadamente. El integrador impulsa al grupo a generar un sentido de pertenencia. Su manera de actuar lo convierte en un motivador natural, creando un ambiente cási simbiótico en el cual todos los elementos de la empresa (personas y áreas) se pueden unir para trabajar de manera "orgánica". Un buen integrador se hace prescindible; el equipo integrado puede sobrevivir sin él, por lo que su visión es de eficiencia en el largo plazo.
El Manager Perfecto
Ahora bien, existen diversas vertientes del management que describen ampliamente al Gerente o Manager perfecto. En mi empresa a esta persona le llamamos el "Gerente de Libro de Texto".
El Gerente de Libro de Texto es un productor de resultados, un excelente administrador, un empresario y un integrador. Inicia la acción sistemáticamente, integrando los recursos humanos para ese fin. Delega y desarrolla los mercados de la organización, los medios de producción, las finanzas y los recursos humanos en forma continua y sistemática. Él se autoevalúa por lo bien que se desempeña el grupo que él maneja; por lo bien que sus miembros, juntos e individualmente, logran sus respectivas metas, y por la medida en que él fue instrumento y apoyo en facilitar el logro de las metas de aquéllos.
Escucha atentamente, siempre que el tiempo lo permite, a lo que se dice y, a lo que no se dice. Está consciente de la necesidad de cambio. Introduce el cambio cauta, selectiva y sistemáticamente en forma planeada. No teme contratar subordinados inteligentes y que representen un reto; busca el potencial y es ca- paz de identificarlo. Tiene suficiente confianza en sí mismo y es lo bastante autorrealizado para respetar a las personas que actúan como él. No muestra ansiedad quejándose. En cambio, ofrece crítica constructiva. Capacita a otros y a sí mismo en forma sistemática. Resuelve los conflictos a la manera de un estadista, buscando el consenso mediante la elevación de las aspiraciones y expectativas de la gente y apelando a su conciencia social. Es, al mismo tiempo analítico y orientado a la acción; sensible, pero no demasiado emotivo. Busca los resultados, pero no a expensas del proceso. Aspira a la máxima integridad del proceso, pero no a costa de los resultados necesarios a corto plazo. No monopoliza la información ni la utiliza como fuente de poder. Sus subordinados no sienten miedo de informar de fracasos; saben que él será razonable y los apoyará. Asciende a los que tienen potencial gerencial y alienta la creatividad constructiva. Su organización es una estructura bien integrada que busca metas, y sus miembros cooperan y se aceptan plenamente unos a otros, y aceptan la decisión de su jefe. No se observa fácilmente ningún comportamiento impráctico por parte de sus subordinados.
¿Ha conocido usted alguna vez a un gerente que encaje en esta descripción? Ahora puede ver por que lo llamamos el Gerente de Libro de Texto, porque únicamente es ahí a donde lo podemos encontrar. Los libros de texto describen a una persona que en realidad no existe. Quizá el término que más podemos encontrar en los ciéntos de descripciones del líder perfecto o el gerente perfecto es la palabra DEBERÍA; debería ser creativo y, al mismo tiempo estructurado. ¿se imaginan eso? Significa combinar pensamiento lineal con análisis no lineal en una sola persona. La palabra "debería" es la que más se podría leer, porque en realidad muchas de las definiciones sobre el manager perfecto hacen una referencia hipotética sobre las características y patrones ideales que esta persona debería de integrar.
Por todo esto, es necesario e indispensable que toda organización que busque lograr un management funcional, forme equipos de profesionales que se complementen en estilo.